ROTOS
mi voz se había quebrado días atrás al pronunciar tu nombre
y me di cuenta de que no había dolor sino esperanza dentro.
pero no hay esperanza sin miedo
ni amor sin vértigo inicial, neófito.
toda yo era una tristeza enmascarada de risa
pero cuántas veces temí echar a andar y que se escucharan
los rotos por dentro chocando entre sí,
dejando un ruido de cristales
y una estela de pena sorda.
era el tercer día que te veía llegar por las calles de una ciudad
que no era nuestra: ninguno vivimos aquí pero se siente como un hogar cuando
estás cerca
aunque la noche llegue antes.
la luna y el puerto no eran nada al lado de tus ojos y una pregunta
salió de mis labios:
quieres dormir conmigo
y ahí estábamos, uno al lado del otro
como dos extraños que se conocen muy bien,
la calidez de dos cuerpos que se abrazan en su primera noche
y las roturas que llevaba por dentro
parecían volverse a unir en una sola pieza.
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